Diagnóstico y Evaluación de la Encefalopatía Urémica
Presentación Clínica y Evaluación Diagnóstica
- El asterixis (temblor aleteante) es altamente sugestivo de encefalopatía metabólica, incluyendo la urémica, en pacientes con disfunción renal 1
- Debe realizarse un panel metabólico completo que incluya función renal, electrolitos completos, glucosa sérica, gasometría, hemograma completo y pruebas de función hepática para diferenciar de encefalopatía hepática 1
- La resonancia magnética cerebral es esencial para excluir causas estructurales de alteración del estado mental, y puede mostrar signos de "tenedor lentiforme" y afectación de ganglios basales, pedúnculos cerebrales, núcleos caudados, putamen, tálamos, hipocampos, ínsulas y tronco encefálico 1, 2
Diagnóstico Diferencial
- Es fundamental excluir sistemáticamente otras causas de encefalopatía antes de atribuir los síntomas a uremia, incluyendo encefalopatía hepática, trastornos diabéticos, alteraciones electrolíticas, intoxicación o abstinencia alcohólica, medicamentos, neuroinfecciones, epilepsia no convulsiva, hemorragia intracraneal y accidente cerebrovascular 1, 3
- La encefalopatía hepática puede superponerse en enfermedad renal terminal, y los trastornos diabéticos como hipoglicemia, cetoacidosis y estado hiperosmolar también deben ser considerados 3, 1
Sistemas de Clasificación de Gravedad
- Los Criterios de West Haven son el estándar de oro para graduar la severidad de encefalopatía metabólica, y la Escala de Coma de Glasgow es útil para pacientes con alteración significativa de la conciencia 1, 3
- La clasificación de gravedad incluye grado I (cambios sutiles de personalidad, alteración del sueño), grado II (letargia, desorientación temporal), grado III (somnolencia marcada, desorientación severa) y grado IV (coma) 1, 2, 3